El alcalde y diversas organizaciones sociales de la comuna alertan sobre el inicio de obras de la ampliación de Autopista Vespucio Norte, cuyo proceso previo no ha cumplido con la medidas necesarias de participación ciudadana, entre otra serie de irregularidades.

Durante la mañana de este jueves un grupo de vecinos y vecinas de Pudahuel, junto al alcalde Ítalo Bravo y concejales/as de la comuna, realizaron una manifestación en el sector de Serrano con Claudio Arrau, en una salida de la Ruta 68, como protesta ante la reciente instalación de un frente de trabajo para el futuro enlace entre Vespucio Norte y la Ruta 68, la que no fue informada ni a la comunidad ni al municipio. Ello, sumado a la serie de irregularidades y falta de transparencia que ha tenido el desarrollo de este proyecto vial.

Sobre la protesta, el alcalde señaló que «estamos acompañando a los vecinos y vecinas para denunciar al MOP, que una vez más ha venido a mentirnos, instalando, a espaldas de los vecinos y de la propia municipalidad, las faenas de trabajo. Las obras de Vespucio Norte han comenzado sin darnos ninguna claridad de cómo se va a mitigar y compensar la merma en la calidad de vida que provocará a la comunidad el aumento de tráfico y la contaminación acústica». Agregó que gran parte de la vialidad estructurante de Santiago se ha desarrollado a costa de la comuna de Pudahuel y una vez más tenemos un proyecto vial que sacrifica la movilidad y la calidad de vida de quienes habitan en la comuna. Frente a ello, exigimos soluciones viales a escala humana, un circuito de conexión a escala humana de norte a sur y de oriente a poniente de la comuna.

Por su parte, la dirigente y vecina del sector, María Bustamente, manifestó en el lugar su molestia «porque el MOP llegó y se instaló en nuestra plaza sin ningún tipo de autorización. Es importante que se nos escuche y ellos no nos han avisado e informado de nada», señaló.

Cabe señalar que en el desarrollo del proyecto de ampliación de vías de Vespucio Norte en su enlace con la Ruta 68, la construcción de atraviesos y la ampliación de cuarta pista, existen varios puntos cuestionables, tales como un resquicio legal mediante el cual la obra no fue sometida a estudio de impacto ambiental, además de un proceso de participación ciudadana deficiente y la permanente falta de de información al municipio y la comunidad por parte del MOP y su Dirección de Concesiones, lo cual refleja, a juicio del alcalde Bravo, la nula voluntad ministerial por incorporar las necesarias observaciones de la comunidad frente al proyecto.

Finalmente la autoridad comunal reiteró que el municipio a través de sus equipos de expertos/as planteará otras alternativas de construcción para esta obra, las que implicarían un impacto mucho menor en las y los habitantes del sector y de la comuna en general, como es el caso del atrincheramiento o soterramiento de la vía.